La palabra encuentro básicamente se refiere al cruce entre dos o más personas, ya sea con o sin intención.
Pero la palabra re-encuentro, quiere decir que esas dos o más personas ya han compartido un momento, una situación, han pasado por algunas experiencias juntos en un pasado compartido.
El “re” está indicando, precisamente que un encuentro ya fue hecho en algún momento y en la actualidad se esta retomando ese encuentro pasado, actualizándolo en el presente, en un tiempo diferente.
Y acá aparece algo fundamental: el tiempo.
¿Por qué? Porque el tiempo, ya sea éste corto o largo, da lugar a que las personas cambien, y eso es inevitable.
Muchas son las experiencias por las que atravesamos y nos atraviesan y nos llevan a una adaptación y esto, no es sino, que una transformación de uno mismo.
Hoy nos miramos y somos muchos y todos diferentes, y sin embargo compartimos una esencia común: haber pasado por algunas experiencias juntos en un pasado compartido. Sacar a la luz todas esas experiencias nos llevaría 5 años mínimo, porque cada día que pasamos por las aulas de este colegio, fue una experiencia inolvidable.
De lo que si no nos olvidamos es de
Andrea Bruno y
Cristina Leonetti. Compañeras y amigas que desde el cielo esta festejando junto con nosotros este re-encuentro. Nuestro recuerdo y nuestra oración para ellas.
Estamos contentos y felices de estar aquí con todos Uds., porque este reencuentro no es el último, porque habrá más, muchos más, porque sabemos que, de alguna u otra manera, así como lo hemos hecho a lo largo de estos 25 años, vamos a seguir juntos.
Gracias a todos los que organizaron e hicieron posible este reencuentro, nombrarlos a todos seguro dejaría alguno afuera.
Particularmente, Gracias
Alejandra, por esa gran idea que hizo que nos re-encontráramos entre todos, o casi la mayoría. Gracias a esa idea, que en uno de los momentos más difíciles de mi vida y en donde me sentía realmente solo, que fue en la epidemia del dengue en el Chaco, sirvió para que me sienta acompañado por las personas que compartieron conmigo años, años de escuela, de juegos, de barrio, de salidas, de novios. A todos los que me llevaron palabras de aliento y me acompañaron a través del blog, gracias.
Gracias amiga, porque como te dije en el blog y como me dijo a mi un día la hermana María Encina: “uno siembra, el que cosecha en tiempo y forma es Dios”. Vos sembraste y hoy te puedo decir que ya se esta cosechando. Para vos un aplauso.
Para terminar, y esto en lo personal, creo como dice el dicho, que lo que el árbol tiene de florido vive de lo que tiene sepultado, y hoy lo que soy se lo debo a todo ese abono, a todo eso que hace mas de 25 años también sembraron no solamente mis padres y familiares sino este colegio a través de sus profesores, amigos, compañeros, directivos, preceptores… la institución en sí.
A todos gracias y hasta siempre.