Contenido: El Esqueleto
Profesora: Hna. Josefina
Curso: 4to Comercio
Año: 1983
Era una mañana soleada, disfrutando del aire fresco que corría por las galerías donde desembocaban las aulas, cuando toca el implacable…. TIMBRE… anunciando que teníamos que entrar. Haciendo loby en la entrada del curso vemos que desde el fondo de la galería, donde estaban las escaleras que subían a la biblioteca, emerge una figura conocida, enfundada en un hábito gris… ¡LA JOSEFINA!Como siempre traía en su mano izquierda los elementos de tortura: La libretita de notas y el Libro con las tareas para la próxima clase. Pero esta vez era distinto, algo en ella había cambiado, su mano derecha siempre libre esta vez estaba ocupada arrastrando un dispositivo con rueditas y con una funda de color negro. El misterio la envolvía, su cara con sonrisa de costado seguía intacta y a nosotros no nos quedaba otra que ir entrando al curso.
Como siempre, prolija, inmutable entra al curso, se para derecha del lado izquierdo del escritorio, reza, completa el libro de temas, dicta las preguntas para la próxima clase y toma lección del cuestionario que trajimos resuelto para esta clase y luego se dispone a explicar la clase del día.
Para ello tiene que usar el dispositivo que ha estacionado del lado derecho del escritorio… lo toma con mucho cuidado, esmero, cariño… se podría decir… hasta… que baja el cierre de la misteriosa funda negra que lo cubre… y aparece él…. Apellido: Cámela, Nombre: Benito… o sea…. Beni toCámela… se entiende no?... uuuu… que originales nosotros para poner nombres…
Bueno la Josefina tenía una sonrisa como de realizada de mostrar su dispositivo didáctico y nosotros también pero por otra cosa.
Las clases fueron transcurriendo y ella seguía apareciendo con Benito a cuestas… o bueno… a su derecha ….y llega la clase donde tiene que dar los huesos de la cadera, pelvis, coxis y extremidades inferiores.
Cuando iba explicando la Pelvis, una de nuestras compañeras que se sentaba en la segunda fila nos comienza a decir en voz baja: “mmmm… miren como lo toca, miren como le pasa la mano, por dónde se la pasa, lo esta volviendo loco a Benito….mmmm… que cochina…”. Eso escuchábamos los que estábamos delante de ella que éramos Daniel, Adrián, Oscar, Fabián y yo. Rojos por no reírnos no dábamos más, mientras Frau Josefina continuaba con su exposición.
Estaba tan, pero tan compenetrada en la temática que cuando le toca dar las extremidades inferiores agarra el fémur del pobre Benito y dice: “¡y éste alumos!!... ¡éste es el fémur!!!”, pero lo dice como con alegría, alegría que se ve opacada cuando al fémur de Benito se le corta el hilo que lo une al resto del esqueleto y se lo queda en la mano como señalándonos con el tan ansiado hueso.
Lo que prosiguió después no se puede explicar, habría que haber estado allí para verlo con los propios ojos. La Josefina roja como tomate y nosotros rojos y por largarnos la carcajada cuando con una voz de ultratumba nos advierte: “El que se ríe va a marzo”…. uuuu… noooo… no nos podía decir eso, las caras nuestras rojas por aguantar la risa más lo que teníamos que aguantar de las de atrás que nos decían y que se reían en voz baja y la Josefina que nos escrutaba con la mirada para ver quien incurría en la falta de la sonrisa así transcurrió el resto de la clase, era insoportable aguantar.
Les aseguro que del esqueleto humano, para nosotros, el fémur es el hueso principal… jajaja.

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